Saltar al contenido
Portada » Cadena de suministro

Cadena de suministro

La cadena de suministro, Supply Chain Management (SCM, por sus siglas en inglés), integra todas las operaciones, procesos, recursos, medios y equipos que se requieren para asegurar el abastecimiento, la fabricación y la logística de un producto (bien o servicio).

Es el conjunto de elementos que permite a las empresas desarrollar y vender un producto, desde la obtención de materia prima hasta la entrega al cliente, con el objetivo de producir, distribuir y satisfacer la demanda.

Toda cadena de suministro debe ofrecer una respuesta al cliente de manera rápida, eficiente y precisa. Por ello, es muy importante que la empresa conozca el producto que desarrolla, con la finalidad de implementar el tipo de cadena de suministro adecuado. El éxito de la cadena de suministro dependerá de su planificación.

Los aspectos más importantes son: ciclo de vida del producto, predictibilidad de la demanda, variedad de producto y de los estándares de mercado para tiempos de espera y servicio. Si la cadena de suministro no está relacionada con la naturaleza de la organización, se convierte en un problema para cumplir con el objetivo principal: satisfacer la demanda.

Existen diferentes tipos de cadena de suministro, los cuales varían de acuerdo con las necesidades de cada empresa. La más común, en empresas pequeñas, es la tradicional, que incluye a la organización, a los proveedores y a los clientes; y que está compuesta por:

  • El suministro, que es el cómo, de dónde y cuándo se obtiene la materia prima.
  • La fabricación, inicia con el proceso de transformación de la materia prima a producto terminado.
  • La distribución, que consiste en llevar el producto final hasta el consumidor, a través de una red de distribuidores, comercios y almacenes.

En ocasiones y en su mayoría, los sistemas tradicionales de gestión de la cadena de suministro están integrados por 6 componentes o fases esenciales:

  1. Planificación: se refiere a la correcta planeación y administración de los recursos necesarios para satisfacer la demanda. Con base en los objetivos, establece los parámetros para medir la eficiencia y eficacia de la cadena de suministro.
  2. Abastecimiento o aprovisionamiento: consiste en identificar y seleccionar a los proveedores que dotarán a la organización de los insumos y materias primas necesarias para fabricar el producto y satisfacer la demanda.
  3. Fabricación o producción: se refiere a la transformación de la materia prima en producto terminado, es decir, al desarrollo del producto. Incluye establecer estándares de calidad, y asegurar la eficiencia y productividad durante el proceso.
  4. Entrega: son todas las actividades relacionadas con la logística, el almacenamiento, el transporte y la entrega del producto hasta el consumidor final.
  5. Devolución: consiste en gestionar de forma adecuada el retorno de los productos, desde el cliente hasta el distribuidor o proveedor. También es conocida como logística inversa.
  6. Habilitación: engloba todos los procesos y actividades de soporte que permiten monitorear los datos en cada etapa de la cadena de suministro y cumplir con las regulaciones correspondientes.

El objetivo principal de la cadena de suministro es satisfacer las necesidades del cliente en los tiempos establecidos y con los requerimientos acordados. Para lograrlo, las empresas deben considerar todos los recursos con los que cuentan: almacén de materia prima, planta de producción, almacén de producto terminado, puntos de venta, exportación, vendedores, transportistas, etc.

Una cadena de suministro gestionada correctamente permite:

  • Rentabilidad.
  • Reducir costos, mediante:
    • Optimización del inventario.
    • Reducción de merma.
    • Economías de escala.
  • Satisfacer la demanda para:
    • Captar nuevos clientes.
    • Fidelizar a los clientes existentes.
  • Cumplir los plazos mediante:
    • Optimización en tiempos de distribución.
    • Entrega de producto “justo a tiempo”.
  • Reaccionar ante cambios imprevistos o inconvenientes (monetarios, transporte, impuestos, disponibilidad de recursos, entre otros).

En pocas palabras, la principal importancia de la cadena de suministro es la producción y distribución del producto de una manera rentable, que incremente los ingresos, con costos controlados; es decir, al satisfacer la demanda del cliente, se tiene un efecto de incremento en las ventas y en la fidelidad del cliente, lo que aumenta la demanda del producto. De ahí surge la necesidad de contar con suficiente producto para garantizar la satisfacción del cliente y, de esta manera, permitir que la cadena de suministro se adapte a los diferentes cambios del mercado.

Si el producto tiene una oferta push se recomienda tener un inventario grande, mientras que para una oferta pull solo lo suficiente. Para ello, es importante identificar en cuál parte del ciclo de vida del producto (introducción, crecimiento, madurez, declive) se encuentra el producto que se quiere ofertar al mercado.

El gran reto que enfrentan las empresas es definir la estructura de la cadena de suministro. Los problemas que ocurren a causa de una mala planificación y gestión de cadena de suministro son: exceso de inventario, escasez de productos, grandes inversiones que no dan resultados, entre otros.

Cuando la oferta satisface necesidades básicas y el producto tiene un ciclo de vida largo, márgenes bajos y una demanda estable, es recomendable implementar una cadena de suministro eficiente que minimice los costos de producción, transporte y almacenamiento.

Por otro lado, si el producto es innovador, tiene gran variedad, un ciclo de vida corto, márgenes de ganancia y una demanda volátil, se necesita una cadena de suministro receptiva (rápida y flexible).

Por ejemplo, Nike fue uno de los pioneros en cambiar al modelo responsivo para aumentar los ingresos, ofreciendo al consumidor lo que necesita, en el momento adecuado; lo que significa vender productos con mayor margen, que generan más beneficios para la empresa.

El modelo responsivo aporta más flexibilidad en términos de cómo reacciona la empresa a los cambios del mercado, proporcionando a sus consumidores el producto adecuado, en el momento y lugar adecuados.

Nike se ha asegurado de que el consumidor pueda encontrar lo que quiere y lo que necesita en un mismo lugar, al ofrecer una amplia variedad de productos y contar con una buena cobertura. Para esta empresa, dicho modelo implicó aumentar el precio total de venta (sin incrementar la cantidad de intermediarios), ampliar la cobertura de puntos de venta, etc.

Con el surgimiento de la pandemia, en el año 2020, Nike tuvo un ingreso de 37.4 mil millones de dólares, ingreso menor comparado con el de 2019, que fue de 39.1 mil millones de dólares. La tendencia indicaba que la solución para enfrentar la crisis sería incrementar el e-commerce. Sin embargo, Nike se mantuvo firme en el modelo que adaptó en el 2019, el modelo responsivo. Para el año 2021, Nike tuvo un ingreso de 44.5 mil millones de dólares, y en 2022 cerró con 46.7 mil millones de dólares.

Este caso nos demuestra que la empresa conocía su producto y que tenía la visión de ofrecer productos innovadores, con una amplia cobertura de puntos de venta directos, para garantizar que sus clientes tuvieran una experiencia integral. Nike no optó por un modelo competitivo de precios, pues no quería sacrificar la satisfacción de sus clientes.

Recuerda, antes de invertir en tecnología, es importante conocer qué tipo de producto se quiere ofertar al mercado y, con base en ello, establecer la cadena de suministro.

En conclusión, los sistemas tradicionales de gestión, con componentes como planificación, abastecimiento, fabricación, entrega, devolución y habilitación, son clave para satisfacer la demanda. Su importancia radica en la rentabilidad, la reducción de costos, la satisfacción del usuario, la captación y fidelización de clientes, el cumplimiento de plazos y la adaptación a cambios en el panorama empresarial contemporáneo.

Autor

  • Reyna Saucedo

    Ingeniera Industrial y de Sistemas, con maestría en Dirección de Operaciones, con especialidad en Dirección de Operaciones. Enfoque en metodología ágil. En proceso de certificación como Scrum Master. Profesional con 1 año de experiencia como subgerente en una empresa de servicios. Certificaciones en LinkedIn Learn en: • Agile marketing. • Critical Thinking. • Fundamentos de la resolución de conflictos. • Fundamentos empresariales: Creación de un plan de negocios. • Gestión de proyectos: Resolución de problemas. • Scrum: Roles.