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¿Qué hay detrás del Black Friday? Origen, impacto y desafíos logísticos en 2024

¿Qué hay detrás del Black Friday? Origen, impacto y desafíos logísticos en 2024

El Black Friday, un evento comercial originado en Estados Unidos, ha trascendido fronteras y se celebra en gran parte del mundo el cuarto viernes de noviembre.

Su origen tiene múltiples versiones, pero la más aceptada se sitúa en los años 60, en Filadelfia, cuando el término surgió como una referencia al caos generado por las multitudes que inundaban la ciudad para aprovechar las ofertas antes del Día de Acción de Gracias. Sin embargo, con el paso de los años, adquirió un tono positivo, especialmente para los minoristas, representando el paso de números rojos (pérdidas) a números negros (ganancias) en sus cuentas, y marcando el inicio de las ventas de temporada navideña.

Con la globalización y el marketing digital, se ha consolidado como un evento de compras de gran alcance internacional, especialmente en sectores de tecnología, moda y electrodomésticos, con el objetivo de llevar a los consumidores hacia los comercios y ofrecer las mejores ofertas y descuentos.

Según la National Retail Federation (NRF), la ropa y los accesorios son algunos de los artículos más codiciados durante el Black Friday, seguidos por juguetes, productos de belleza, y electrónicos.

En México, un estudio reciente de Statista Consumer Insights muestra que los consumidores adquieren ropa, electrodomésticos, calzado, y artículos de cuidado personal, convirtiendo al Black Friday en una fecha de compras masiva.

Aunque el Black Friday promete grandes descuentos, diversas investigaciones de organizaciones de consumidores han revelado que algunas empresas elevan los precios días antes solo para “rebajarlos” durante el evento. Esta práctica engañosa empaña la imagen de esta jornada, lo que lleva a los consumidores a cuestionarse si las ofertas son realmente auténticas.

En 2022, las ventas en línea alcanzaron 65,300 millones de dólares a nivel mundial, con 196.7 millones de compradores en EE. UU. dispuestos a aprovechar los descuentos, según la NRF.

En el caso de nuestro país, el Buen Fin compite intensamente con el Black Friday, y las ventas aumentaron un 23%, siendo las tiendas físicas las que lideraron con el 70% de las transacciones.

Durante 2023, las ventas estadounidenses en línea se triplicaron en la última década, alcanzando 16,400 millones de dólares en EE. UU., y 70,900 millones de dólares a nivel mundial, un crecimiento que sube la apuesta para 2024.

Este año, el 29 de noviembre, el Black Friday promete ser un gran desafío logístico. Desde proveedores hasta minoristas, las empresas se enfrentan a una demanda masiva, especialmente en sectores de alta rotación como la moda y la tecnología, exigiendo una planeación exhaustiva desde la cadena de suministro hasta la optimización de la última milla.

Los sectores de transporte y logística son clave para asegurar que los pedidos lleguen a tiempo, pero deben superar obstáculos críticos en cada paso del camino.

Para afrontar la presión de las entregas rápidas, las empresas invierten en centros de distribución ubicados cerca de los principales centros urbanos. Durante el Black Friday, el éxito depende de rutas optimizadas y tiempos de entrega reducidos para cumplir con las altas expectativas de los clientes.

Más del 50% de los costos logísticos se concentran en la última milla, la etapa final de entrega que resulta fundamental en eventos de alto volumen como el Black Friday. Además, la logística inversa, que maneja las devoluciones de productos, también se intensifica. Según la NRF, cerca del 30% de los artículos comprados en esta jornada se devuelven, creando un nuevo reto para las empresas.

Para mantenerse competitivas, las empresas logísticas han comenzado a implementar tecnología avanzada. Entre las principales soluciones destacan:

Los sistemas automatizados de picking y almacenamiento pueden reducir tiempos y costos operativos hasta un 25%, mejorando la eficiencia en el manejo de inventarios y en la velocidad de respuesta.

Estas herramientas permiten prever la demanda y optimizar las rutas de entrega, lo que resulta clave en fechas con picos de demanda como el Black Friday. La IA permite ajustar las estrategias de inventario y distribución en tiempo real, minimizando riesgos de falta de stock o sobreproducción.

La tecnología de blockchain aumenta la transparencia en la cadena de suministro, permitiendo rastrear el recorrido de cada producto desde el fabricante hasta el cliente final, reduciendo errores y aumentando la confianza del consumidor.

Autores

  • Licenciada en Administración de Empresas, especializada en estrategia de contenidos, marketing digital y comunicación. En IBSolutions Group ha colaborado en proyectos de consultoría, innovación y desarrollo, transformando ideas complejas en mensajes claros y relevantes. Su enfoque combina creatividad, análisis y SEO para crear contenido que conecta y responde a lo que la audiencia realmente busca.

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