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Transformación laboral: Cómo el teletrabajo está cambiando la cultura laboral en México

Transformación laboral: Cómo el teletrabajo está cambiando la cultura laboral en México

El teletrabajo, una modalidad laboral impulsada por las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), redefine la relación entre empleado y empleador al permitir el desempeño de labores desde un lugar distinto al centro de trabajo físico. De acuerdo con la NOM-037, se define como una forma de organización laboral subordinada que implica realizar actividades remuneradas fuera del entorno tradicional de trabajo, utilizando las TIC.

Previamente a la pandemia, esta práctica era adoptada por un porcentaje reducido de empresas en México, representando solo entre el 5% y el 10% del total. Sin embargo, en la actualidad, más de 13 millones de personas se han sumado a esquemas híbridos, según datos de la Coparmex, lo que se ha traducido en un aumento considerable de hasta el 28% en la productividad laboral. Si bien este cambio representa un logro tanto para empleados como para empleadores, también plantea desafíos en torno a la gestión, la comunicación y el bienestar laboral.

La NOM-037 establece que el teletrabajo es aplicable en toda la República Mexicana, a todos los centros de trabajo que cuenten con empleados en la modalidad de teletrabajo, siempre y cuando estos dediquen más del 40% de su jornada laboral a tareas remotas, y realicen sus funciones exclusivamente mediante el uso de las TIC.

Esta normativa se enmarca en el creciente reconocimiento del trabajo remoto como una alternativa emergente en la organización laboral, que ofrece una serie de beneficios, entre los que destacan:

  • Reducción de los tiempos de traslado hacia el lugar de trabajo, proporcionando a los trabajadores mayor tiempo y flexibilidad en la organización de su jornada laboral.
  • Aumento de la autonomía en la gestión del tiempo de trabajo, permitiendo una mejor conciliación entre las responsabilidades laborales y familiares.
  • Mejora del equilibrio entre la vida personal y profesional, lo que puede conducir a una mayor motivación y una disminución en la rotación de personal.
  • Incremento de la productividad laboral, facilitado por la flexibilidad y la autonomía otorgada a los trabajadores.
  • Reducción de la necesidad de espacio de oficina y los costos asociados, al promover un modelo de trabajo remoto.

El 8 de junio de 2023 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la Norma Oficial Mexicana NOM-037-STPS-2023. Esta norma, al establecer las condiciones de seguridad y salud en el trabajo para aquellos que se encuentran en la modalidad de teletrabajo, busca mitigar los riesgos a la seguridad y la salud asociados a este esquema. Su entrada en vigor tuvo lugar el 5 de diciembre de 2023, a los 180 días naturales de su publicación en el DOF.

LaNOM-037-STPS-2023, Teletrabajo-condiciones de seguridad y salud en el trabajo, surge como resultado de las reformas al Artículo 311 de la Ley Federal del Trabajo (LFT), que entraron en vigor el 12 de enero de 2021. Por lo que, desde entonces, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) reconoció el teletrabajo como una modalidad laboral.

Para la correcta interpretación de la NOM-037, es necesario tomar como referencia la:

  • NOM-019-STPS-2011, que establece los requerimientos para la constitución, integración, organización y funcionamiento de las comisiones de seguridad e higiene en los centros de trabajo.
  • NOM-030-STPS-2009, que establece las funciones y actividades que deberán realizar los servicios preventivos de seguridad y salud en el trabajo para prevenir accidentes y enfermedades de trabajo.
  • NOM-035-STPS-2018, que establece los elementos para identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial, así como para promover un entorno organizacional favorable en los centros de trabajo.

La integración y aplicación conjunta de estas normas proporciona a las empresas una visión integral de las condiciones de seguridad y salud necesarias para sus empleados en el teletrabajo. Este enfoque no solo fomentará un ambiente laboral seguro y saludable, sino que también actuará como impulsor clave de la productividad y el bienestar general de la organización y su fuerza laboral.

En el cambiante panorama laboral, los empleadores enfrentan una serie de responsabilidades esenciales para garantizar la seguridad y el bienestar de sus trabajadores en el ámbito del teletrabajo. Entre las principales se encuentran:

  • Definir con precisión las funciones y obligaciones de empleados y empleadores, proporcionando un marco claro para una colaboración efectiva.
  • Elaborar y documentar una política de teletrabajo que refleje las disposiciones legales vigentes, y que regule adecuadamente esta modalidad laboral, asegurando el cumplimiento normativo y la protección de los derechos de ambas partes.
  • Verificar que el entorno de trabajo remoto cumpla con los estándares adecuados de seguridad y salud, ya sea mediante visitas al domicilio (previa autorización del empleado) o, en su caso, a través de la aplicación de una autoevaluación.
  • Brindar información y programas de capacitación a los trabajadores sobre los posibles riesgos físicos, ergonómicos y psicosociales asociados con el teletrabajo, y fomentar medidas preventivas para garantizar un entorno laboral seguro y saludable.
  • Mantener un registro detallado y actualizado de los empleados que trabajan bajo esta modalidad para una gestión eficiente y transparente.
  • Proporcionar a los trabajadores el equipo y las herramientas necesarias para desempeñar sus funciones, asegurando condiciones ergonómicas y posturales óptimas.
  • Cubrir el pago proporcional de los costos asociados al teletrabajo, incluyendo el consumo de energía eléctrica, internet y otros servicios relacionados con el trabajo remoto.
  • Garantizar el adecuado mantenimiento de los equipos tecnológicos proporcionados a los empleados para asegurar la continuidad operativa y la seguridad de la información en el entorno laboral remoto.
  • Establecer mecanismos que permitan la reversibilidad del teletrabajo a modalidad presencial, respondiendo eficazmente a las necesidades y condiciones cambiantes tanto del trabajador como del entorno laboral.

Entre las obligaciones clave de los empleados destacan:

  • Proporcionar, por escrito, todas las facilidades necesarias para realizar una comprobación física de las condiciones de seguridad y salud en el lugar de trabajo designado. Como alternativa, se puede aplicar la lista de verificación.
  • Cumplir estrictamente con la política de teletrabajo establecida por la empresa, contribuyendo así a la eficiencia y adaptabilidad del entorno laboral.
  • Proteger los datos e información confidencial conforme a las políticas y mecanismos establecidos, respetando las restricciones relacionadas con su uso y almacenamiento.
  • Asegurar el correcto uso y cuidado de los equipos y herramientas proporcionadas por el empleador, garantizando su durabilidad y funcionalidad.
  • Informar oportunamente y por escrito cualquier cambio de domicilio, ya sea temporal o permanente, al patrón, facilitando así una comunicación efectiva y una logística laboral eficiente.
  • Participar activamente en los procesos de información sobre riesgos laborales asociados con el teletrabajo, así como en las actividades de capacitación ofrecidas por el empleador. Esto incluye la asistencia a reuniones presenciales o virtuales para evitar el aislamiento social y fortalecer la cohesión del equipo de trabajo.

En este contexto, la política de teletrabajo desempeña un papel fundamental debido a que:

  • Fija las horas en las que los trabajadores deben estar disponibles a través de las TIC, garantizando una comunicación efectiva entre empleados y empleadores.
  • Define los horarios de inicio y finalización de la jornada laboral, proporcionando un marco claro para la gestión del tiempo y la planificación de las actividades laborales.
  • Detalla los canales y mecanismos de comunicación, tanto presenciales como remotos, y describe los procedimientos para informar sobre las horas de trabajo y las tareas realizadas, así como la manera de evaluar la calidad del trabajo.
  • Establece directrices claras sobre la protección de datos y enlaces, garantizando la confidencialidad e integridad de la información en el entorno digital.
  • Incluye un listado detallado de las erogaciones que el centro de trabajo asumirá para cubrir determinados gastos de los trabajadores en modalidad de teletrabajo, como el consumo de energía eléctrica e internet.

El objetivo principal de la capacitación y el adiestramiento es que los empleados sean capaces de reconocer los riesgos presentes en su entorno laboral, desde los derivados de condiciones peligrosas e inseguras hasta aquellos relacionados con factores ergonómicos, como posturas forzadas, movimientos repetitivos y períodos prolongados de sedestación. Además, se busca que comprendan los factores de riesgo psicosocial, tales como la interferencia en la relación trabajo-familia, los ritmos de trabajo acelerados, las cargas laborales, la comunicación entre compañeros de trabajo, el apoyo social y la prevención de la violencia laboral.

Más allá de simplemente reconocer estos riesgos, es importante que los trabajadores comprendan, apliquen y cumplan la política de teletrabajo de manera efectiva. Esto conlleva también a adquirir los conocimientos necesarios para el manejo adecuado de las TIC.

En un mundo cada vez más digitalizado, el teletrabajo se ha convertido en la norma en el lugar de trabajo. Sin embargo, para garantizar su eficacia, es importante proporcionar a los empleados los recursos adecuados. Esto incluye no solo equipos y sistemas de calidad, sino también soporte técnico y capacitación para maximizar su desempeño.

El éxito del trabajo remoto radica en la calidad de los equipos y herramientas proporcionadas. Desde el hardware adecuado hasta el software especializado, cada componente juega un papel crucial en la productividad y comodidad de los trabajadores, moldeando así una experiencia laboral remota eficiente y satisfactoria.

En el ámbito del trabajo remoto, es fundamental asegurar condiciones óptimas de seguridad y salud laboral, así como una conectividad eficiente para el adecuado uso y manejo de las TIC.

Para mitigar los riesgos laborales provocados por agentes físicos, los espacios de trabajo remoto deben mantener un entorno limpio y ordenado, iluminado (por luz natural o artificial), con una buena temperatura y ventilación, y un nivel de ruido moderado que no impida la concentración.

En cuanto a los factores de riesgo ergonómico, los lugares de trabajo remoto deben estar equipados con mobiliario y herramientas apropiadas para evitar tensiones en la espalda, hombros o cuello. Esto incluye disponer de un escritorio o superficie de trabajo adecuada, una silla ergonómica y, en su caso, aditamentos ergonómicos o posturales.

Por último, para prevenir los riesgos laborales asociados a factores psicosociales, es importante disponer, en la medida de lo posible, de un espacio físico privado. Así mismo, es necesario equilibrar el trabajo con la vida personal y familiar, asegurar pausas y tiempos de descanso adecuados y respetar el derecho a la desconexión al finalizar la jornada laboral, así como en días no laborables, vacaciones, permisos y licencias.

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